Lifted

El riel que se mueve solo cuando el sol lo pide

Motorizamos cortinas y persianas con servoproyectos pensados para ventanas concretas: un dormitorio orientado al este, un ventanal que da al mediodía, un escritorio donde la luz entra de golpe a las cuatro de la tarde. El riel arranca despacio, sin tirones, y se detiene solo cuando el sensor de luz marca que ya no hace falta.

Antes de instalar medimos el vano, revisamos el peso de la tela y definimos el horario o el umbral de luz que va a disparar cada movimiento. Qué conviene preparar antes de la primera consulta.

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Qué entra y qué no en la automatización de una ventana

Antes de elegir un electrocardinizo conviene separar tres cosas que suelen mezclarse: el riel, el servoprive y el sensor. El riel define la geometría —recto hasta 3,2 m, curvo en erker o mánsard— y condiciona qué mecanismo puede montarse. El servoprive mueve la tela con rampa suave y topes ajustables a la medida real del vano. El sensor de luz, como Lifted Sun, solo decide cuándo abrir o cerrar según los lux medidos en el alféizar, no según una hora fija.

Si el riel se instala sobre un techo de yeso o un muro con aislamiento, el anclaje y la altura del canalón cambian el recorrido útil de la cortina. Por eso los ajustes de velocidad y de fin de carrera se hacen en sitio, con la tela ya colgada, y no se heredan de un catálogo. Una automatización de ventana bien medida dura años; una mal medida se nota en cada apertura.

Qué mirar antes de automatizar una ventana

La pregunta que más se repite no es cuánto cuesta, sino si el sistema va a funcionar con la ventana que ya está instalada. En un piso con orientación oeste, el sol de la tarde entra de golpe entre las 17 y las 19, y una cortina que se cierra sola a esa hora cambia por completo el uso del salón. Antes de elegir el motor conviene medir el ancho real del riel, el peso de la tela y si el riel es recto o tiene curva.

Los electrocardines actuales se montan sobre perfiles existentes en la mayoría de los casos, pero un erker o un ángulo cerrado exige una guía flexible hecha a medida. El sensor de luz, por su parte, no basta con colocarlo: hay que definir el umbral en luxes según cómo se mueve el sol por esa fachada durante el año.

Si vas a empezar por una sola ventana, elige la que más te molesta a lo largo del día. El resto se puede escalar después.

Informacion de la seccion

Esta seccion resume los detalles principales, el contexto practico y el siguiente paso util.