Arranque y freno sin sacudida
El servoacelerador reparte la fuerza al inicio y al final del recorrido. La tela no se descuelga del riel ni golpea el tope, y el motor no fuerza los rodamientos cuando la cortina pesa más de lo previsto.
Si coordinas obra o llevas varios proyectos de ventana a la vez, te interesa saber qué pedimos antes de fabricar un riel y cómo se reparte el trabajo entre tu equipo y el nuestro. No vendemos kits sueltos: cada electrocardín se arma con las medidas del hueco y la costumbre de montaje de quien lo va a instalar.
Los perfiles que ya trabajan con nosotros suelen empezar por una sola vivienda, medir tiempos reales y después escalar a promociones completas. Ese primer pedido marca el ritmo de todo lo demás.
Envías el croquis con ancho de hueco, tipo de cortina y peso estimado de la tela. Con eso definimos riel, recorrido y tipo de servo.
El riel llega con la curva o el corte ya resuelto. Solo queda fijar soportes, conectar el módulo y calibrar los topes de fin de carrera.
Configuramos horarios y umbral del sensor de luz según orientación del ventanal. El cliente ajusta después desde la app si cambia de rutina.
Para ver cómo resolvemos casos concretos, revisa las notas de la primera medición en obra, los criterios de elección de formato de instalación o las dudas que suelen aparecer antes de arrancar un proyecto.
En ventanas de doble altura, frentes vidriados de oficina o dormitorios con cortina pesada, subir y bajar la tela todos los días termina desgastando el mecanismo y la paciencia. Un electromotor de riel trabaja con el mismo recorrido cada vez, sin tirones y sin que nadie tenga que estirar la cadena. Estas son las ventajas que los operadores notan primero en obra.
El servoacelerador reparte la fuerza al inicio y al final del recorrido. La tela no se descuelga del riel ni golpea el tope, y el motor no fuerza los rodamientos cuando la cortina pesa más de lo previsto.
Rieles rectos, en L o curvos para ventanales en esquina y bahías. El operador recibe la guía ya cortada a medida y con los soportes de techo o pared según el tipo de dintel, sin adaptaciones improvisadas en obra.
Cuando el sol pega de lleno sobre el vidrio, el sensor cierra la cortina antes de que el ambiente se recaliente. En días nublados mantiene la apertura. La lógica se ajusta por orientación: norte, sur, este u oeste se comportan distinto a lo largo del día.
El riel puede abrir la cortina a una hora fija o al detectar la primera luz de la mañana. Útil en dormitorios y en locales que abren temprano: la ventana queda despejada sin que nadie entre a la sala a hacerlo.
En muchos casos el motor se monta sobre el riel que ya está colocado, siempre que el perfil y los rodamientos lo permitan. Revisamos largo, peso de la tela y tipo de soporte antes de confirmar si conviene reemplazar la guía completa.
Para ver cómo se combinan estos puntos con escenarios reales de vivienda y oficina, revisá soluciones por tipo de ventana. Si necesitás los criterios técnicos antes de decidir, están en recursos y fichas de producto.